O professor que seguia o "anjo azul" (mediador entre a Luz e os homens), de súbito, percebe que circula na ambivalência claro/escuro, o anjo obscuro, o palhaço de Lola Lola. "Soy El Que Soy" canta o galo. Chegar a um "eu sou", como ensina Derrida, é ainda repetir um "eu sigo". Esta é a questão na cena em que o professor imita o galo e, neste imitar, já não representa mas se transforma corporalmente em um "não-ser" por meio da voz.
Neste sentido, como disse Blanchot, toda palavra precipita uma fuga, é não mais que "de fuga" e, assim, não há nunca uma correspondência entre o desejado e o resultado que obtemos pelo processo da linguagem, pois a palavra foge daquele que fala e o leva a fugir mais depressa do que está fugindo... E diante desta "différance originaire", captamos apenas o anjo noturno das origens, pois o pensamento (nesse desespero de estar-se em busca) é um eterno re-voltar-se. Voltar-se novamente, em círculos, repetidamente, revoltar, o moinho do ser. Ou melhor, o anjo anuncia desta vez que "nada es verdaderamente digno de ser salvado", como diz Girri quando justamente explana, em suas Prosas, sobre a leitura do livro de Luiz Heinrich Mann (irmão de Thoman Mann), romance que inspirou o filme O Anjo Azul.
"En el momento idealmente adecuado, leí El ángel azul, las desgracias del viejo profesor Basura, enamorado de la linda Rosa Froelich. Habia allí una perspectiva que no podía desaprovechar. Un buen disfraz bastaría, pues disfrazarse es la mejor trampa contra el tiempo. Ya se sabe, cada vez que deseamos algo que el tiempo quizá nos há de dar, ese deseo no es fiel, tuerce fatalmente el objetivo propuesto. Nunca habrá correspondencia entre lo deseado y sus resultados. Reconocemos el tiempo por sus efectos exteriores y las variantes que en cada circunstancia introduce. Si somos capaces de copiar bien esos aspectos, la realidad elegida estará a nuestra disposición. Otra cosa importante, y desconsoladora, es la intuición de que nada es verdaderamente digno de ser salvado. Pocas veces saben nuestros pensamientos lo que buscan, y nunca nos sirven para ver más allá de las narices. en vez de dejarse vivir en un continuo y muy aburrido juego de causas y efectos, de edades y fisiología, de respetabilidad y taras y confusos sueños, lo más sensato es tomar, elegir una vida ya hecha, inventada o no, y repetirla con el goce inigualado de saber de antemano lo que sucederá. Contra la opinión corriente entre los que fingen predicciones y fantasías, hay que tratar de que lo imprevisto parezca natural. Para mí, entre un suceder que se está realizando, la elección no era dudosa. En cuanto al hecho de que tomara como modelo de acción futura la história de el ángel azul, y no otra, carece de importancia." (ALBERTO GIRRI)
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